sábado, 11 de febrero de 2012

Poderosos modelos obsoletos


La fecha del 19/01/2012 será quizás una de las más importantes de la era de la información, después claro está, de la creación del ordenador y la aparición de internet.
En dicho día el FBI cerró Megaupload, el mayor servicio de descargas directas conocido hasta esa fecha, visitado por más de mil millones de usuarios al mes y que parece que se sumirá en un profundo olvido y desconocido para las próximas generaciones de internautas. Aparte de Megaupload también se cerraron Megavideo y Megaporn.
El problema de Megaupload era que iba en contra de los derechos de autor. Almacenando y ofreciendo descargas ilegales (piratas) de video, fotografías, documentos y cualquier otro archivo susceptible de ser subido a sus servidores.
Si bien su cierre ya suscitó un revuelo de opiniones, comentarios, alabanzas y discrepancias, las circunstancias socio-político-culturales que se estaban dando cuando se procedió a cerrar dichas páginas, solo suscitó más polémica. El día anterior a su cierre hubo un apagón web en el que más de 60.000 páginas web fueron inaccesibles (apagadas) en protesta de de una nueva ley anti piratería en EEUU conocida como (SOPA) y la Protect IP Act (PIPA), para perseguir a las páginas web extranjeras que, según ella, vulneran la propiedad intelectual de las empresas estadounidenses. Las medidas obligarían a los buscadores a borrar de sus resultados estos sitios, a las empresas que las alojen en sus servidores a retirar sus contenidos y a las operadoras impedir que los internautas de EEUU pudieran entrar en estas webs.
Pero el cierre de Megaupload era necesario pues vulneraba de forma indiscriminada los derechos de autor pues carecían de un paquete eficaz de medidas para regular el contenido que ofrecían. Así pues se les acusaba de producir unas pérdidas de más de 500 millones de dólares a los propietarios de derechos de autor. Y por ello tanto su creador como otros ejecutivos se enfrentan a una pena máxima de 20 años en prisión por el delito de conspiración, cinco años por conspiración para cometer infracción de copyright, 20 años por conspiración para cometer blanqueo de dinero y otros cinco años por cada cargo presentado por infracción criminal de copyright.
Si bien una gran parte de los creadores han aplaudido dicho cierre, había otros que defendían dicho sistema. Entre otros, artistas tales como P Diddy, Will.i.am, Alicia Keys, Snoop Dogg, Kanye West o Lil John estaban a favor de las ventajas de Megaupload les ofrecía. Y no es de extrañar pues Megaupload pagaba hasta 50.000$  a los usuarios por aquellos contenidos que subieran y fueran los más descargados. Por ello realizaron el siguiente video apoyándolo.


Por si estos hechos fueran pocos, otro punto que dio mucho debate fue que de la mano de los creadores de Megaupload se iba a lanzar al mercado el servicio denominado como Megabox en el cual se iba a prescindir de intermediarios tales como discográficas, agentes, sociedades de autores, etc. para conectar directamente al usuario con el artista. Lo cual hubiese sido el comienzo de la revolución de la forma de gestionar y distribuir información y el comienzo del fin de todos esos intermediarios que viven de “patrocinar, editar, anunciar, gestionar… los derechos de sus clientes, los autores” a cambio de porcentajes desorbitadamente altos que cobraban de los beneficios de sus clientes.
Megabox ofrecería pues a los usuarios la venta de música, e incluso películas en un futuro, donde los artistas saldrían ganando. Este modelo de negocio prescindiría de intermediarios, por lo que los artistas percibirían el 90% de los ingresos y Megaupload el 10% restante. Lo que supondría una importante pérdida para las multinacionales, como Sony, Virgin, etc. Para entender mejor por qué las multinacionales han metido tanta presión (legal por vía jurídica e ilegal como algunas fuentes dicen mediante sobornos) para que Megaupload y su imperio se cerrase tenemos que entender la forma del negocio de las mismas. Así pues y en base al libro “All you need to know about the music business” de Donald S. Passman del cual se resume el artículo “The Music Industry's Funny Money” que un artista recibe menos de $24 por cada $1.000 que genera su trabajo. Las grandes discográficas se llevan hasta un 63% de ese dinero, los distribuidores un 24%, y finalmente el músico o artista se tiene que conformar con un 13%. El problema viene cuando de ese 13% hay que descontar también los gastos de producción, representación, abogados y finalmente dividir entre todos los componentes del grupo. Creo que está bastante claro que dicho modelo es un modelo obsoleto que necesita un cambio urgente. Y casualidades de la vida. La empresa que se disponía de cambiar dicho modelo ha sido cerrada y desmantelada.

Probablemente todos aquellos que aplaudieron su cierre pensaron que sus problemas serían todos resueltos y haría aumentar la cantidad de sus ingresos. Entre estos agentes de España se encuentran reunidos en la denominada Coalición de Creadores e Industriasde Contenidos, grupo de presión de parte de la industria de la propiedad intelectual de España creado en 2008 para presionar por el endurecimiento de la ley de propiedad intelectual y otras medidas en contra del intercambio de ficheros en redes P2P, descargas directas y servicios de streaming.
La asociación está formada por:

- EGEDA (Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales).

- Promusicae (Productores de Música de España).
Como miembro de la IFPI, uno de los principales objetivos de Promusicae es endurecer las leyes de propiedad intelectual y combatir la piratería. En la actualidad es una de las principales organizaciones de lobby en contra del P2P en España.
Promusicae monitoriza redes P2P! recopilando datos de los usuarios que descargan su música (yendo contra los derechos de privacidad!). En abril de 2005, Promusicae afirmaba estar monitorizando la red P2P de Kazaa y haber mandado mensajes a 10.000 usuarios con advertencias y amenazas legales. A principios de 2008, Promusicae solicitó vía judicial a Telefónica los datos personales de usuarios de Kazaa a los que había monitorizado para proceder a denunciarles. El caso llegó hasta el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, el cual sentenció que Telefónica no tiene la obligación de ceder datos personales de sus usuarios a Promusicae.
En junio de 2008, Promusicae presentó una demanda por 13 millones de euros contra Pablo Soto, creador de Blubster, Piolet y Manolito P2P, por competencia desleal. En Diciembre de 2011, el Juzgado de lo Mercantil nº 4 de Madrid, desestima íntegramente la demanda y condena en costas a las demandantes.

- SGAE (La Sociedad General de Autores y Editores) es una sociedad privada española reconocida legalmente como de gestión colectiva, dedicada a la gestión de los derechos de autor de sus socios, entre los que se cuentan toda clase de artistas y empresarios del negocio de la cultura. Es una organización que gestiona el cobro y la distribución de los derechos de autor de los autores y a la vez vela por los intereses de los editores.
Desde finales de la década de 1980 la SGAE empezó a obtener ingresos a través del llamado canon compensatorio por cintas de audio y vídeo, por equipos de música y televisores en locales públicos; la digitalización de los soportes musicales y audiovisuales llevó consigo la extensión del canon a los nuevos formatos (CD/DVD, memorias portátiles, etc.). Ambos fenómenos paralelos son los que han provocado en los últimos años un incremento de los ingresos de la SGAE.
Así, la Fundación en 3 años logró multiplicar por 110 sus activos, que fueron de 0,5 millones de euros en 2003; en el 2006 alcanzaron los 55,6 millones de euros.
La función más polémica de la SGAE es el cobro de un canon por la copia de una obra musical o audiovisual ya divulgada, también extendido a todos los soportes utilizados para almacenar datos personales, cuya recaudación se reparte entre los asociados. Este canon ha sido contestado ampliamente por atentar presuntamente contra la presución de inocencia, dando lugar a distintas campañas sobre todo en internet , fuertes críticas.
A causa de este mismo canon, la SGAE ha sido objeto de dos Google bombs, con la palabra «Ladrones» y con la expresión «Siempre Ganamos Algunos Euros», por lo que si buscamos «ladrones» en Google, nos aparece la SGAE en uno de los primeros resultados. Teddy Bautista ha acusado de «fascismo» a Google por este hecho. Lo mismo ocurre para ciertas búsquedas en otros buscadores. 
Sus detractores consideran que puesto que la SGAE gestiona todos los derechos de autor y los reparte según sus propios criterios, esto redunda en perjuicio de los autores no pertenecientes a la SGAE, y también sus socios de bajo rango. Se ha denunciado que en algunos casos la SGAE ha reclamado una parte de los ingresos en concepto de «derechos de autor» en casos en que esos espectáculos no los vulneran ni esos derechos sean propiedad de los afiliados a la SGAE.
Es un hecho que la SGAE no discrimina a la hora de cobrar compensaciones por el uso de un material artístico entre si pertenece a su bolsa de gestión de derechos de autor o no; pero sí lo hace a la hora de repartir lo recaudado, como buena asociación privada, solamente entre sus socios y según sus propios baremos.
Por otra parte la SGAE se ha visto involucrada en una trama de desvíos de fondos en sus actividades.
Esta asociación como vemos no es una panacea y hasta está salpicada de corrupción y desequilibrio. Si nos preguntamos cómo este tipo de asociaciones no ha abordado el vacio mercado que Megaupload estaba supliendo podemos decir que se acomodaron en su rol de recaudadores y no han sido capaces de evolucionar y ver las posibilidades que una simbiosis de modelos de negocio podría haber reportado beneficios tanto a ellos como a los artistas como a los clientes (que es lo que están demandando). Lo cual es un fallo muy grave, pues a raíz de lo de Megaupload el mundo de las descargas (piratas) ya ha empezado una evolución.
Los usuarios no han dejado de descargarse ficheros, aunque el tráfico de internet ha caído, se vuelve al uso del P2P y otros sistemas similares. Que Megaupload haya sido cerrado no quiere decir que ahora todos sus usuarios acudan a las tiendas a comprar su DVDs de series, CDs de música o ir al cine a ver las últimas películas. El problema sigue siendo el mismo a nivel global, no hay una oferta legal en la actualidad en Internet que ofreciese algo como lo hacía Megaupload, por esos muchas personas pagaban una cuenta premium, para ver contenidos de calidad en cualquier momento sin interrupciones y con el mayor número de posibilidades.
Y otros servicios como el ofrecido por "The pirate bay" ha evolucionado para hacerse más resistente en caso de que se les cierre legalmente. En las noticias se puede leer: "Pirate Bay se divorcia de los archivos torrent y retrocede a los enlaces magnet"lo que implica que toda su base de datos (no física como el caso de Megaupload") se puede almacenar en una memoria portátil de menos de un Gb por lo que su reporducción puede ser una tarea fácilmente desarrollada.

La pregunta es ¿Se darán cuenta todos los interesados que sus clientes están dispuestos a pagar bajo un modelo nuevo? Recordemos que la gente pagaba por tener cuentas premium en Megaupload por tener accesibilidad a sus ficheros con formatos de calidad y sin interrupciones.
Como diría Darwin la evolución de las especies ya ha comenzado. Si la industria artística no es capaz de evolucionar morirá en el camino para dar paso a nuevas formas de negocio asociadas a la nueva era de la información.
Para finalizar añado un video que me resultó gracioso echando una visión cómica al asunto.

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